Es muy posible que cuando piensas en un vestido de época lo relaciones rápidamente con aquella tendencia de llevar una estructura amplia bajo las faldas. Pero ¿sabías que existen diferentes tipos de estructuras? Quizás si lo conocías y lo que no sabes es ubicar cada una en su época, su país y con sus características.

 Es muy importante que a la hora de hacer una representación de la historia tengamos conocimientos sobre los detalles que marcaron esa época. Una representación del pasado con errores en sus características históricas  es un trabajo mal documentado.

A continuación explico brevemente los diferentes tipos de armazones que aparecieron en la historia con sus características técnicas para ayudarte un poco en tu búsqueda documental.

Verdugado: Este invento Español apareció en la época del Renacimiento, hacia el 1468. Era un tipo de saya acampanada sobre la cual se han cosido aros elaborados a base de ramas finas y flexibles de un arbusto llamado “verdugo”. Permaneció desde el siglo XV hasta finales del XVI extendiéndose por toda Europa. En Inglaterra apareció por primera vez en el año 1545, y el verdugado Francés se puso de moda hacia 1580. Este invento fue el precursor de los posteriores armazones que estuvieron de moda durante varios siglos.

Guardainfante: Este artilugio se denominaba así porque según se decía permitía ocultar los embarazos gracias a que tenía una forma ovalada muy hueca. Se inicia en España a principios del siglo XVI pero es a lo largo del siglo XVII, durante la época del Barroco, cuando tuvo su mayor auge. Se usaba mucho en la corte de 1650 donde fue adquiriendo un aspecto mucho más aparatoso e incómodo.

Tontillo: Durante los siglos XVII y XVIII, el guardainfante fue exagerándose hasta convertirse en una especie de falda extremadamente ancha de las caderas y plana de la parte delantera y posterior, dando origen al tontillo. A comienzos del Rococó en el siglo XVIII el tontillo conquistó la moda francesa rebautizándose como “panier” o “tontillo francés” hacia 1730. Este fue aumentando gradualmente de amplitud a medida que transcurría el siglo de las luces, llegando a alcanzar casi un metro de largo por cada lado en la época de María Antonieta.

Miriñaque: La Revolución Francesa produjo un profundo cambio en la estética de la moda. Reinó un período  de transición a finales del siglo XVIII, cambiando de los extravagantes atuendos al sencillo vestido camisa de cintura alta, pero este periodo llamado Neoclasicismo duró muy poco. A finales de la década de 1820 las faldas volvieron a ahuecarse. Las mujeres llevaban varias capas de enaguas bajo las faldas para aumentar el volumen, pero la incomodidad y el peso que generaban llevaron a diseñar el miriñaque o crinolina hacia 1830. Este consistía en una tela rígida con una trama de crin y fue utilizada por las mujeres acomodadas a lo largo del siglo XIX, la época del Romanticismo. A finales de la década d 1850 se empezaron a utilizar aros de alambre o de hueso de ballena unidos horizontalmente para producir nuevas y originales formas de miriñaque. Su máximo diámetro se alcanzó en 1860. A partir de entonces, el miriñaque evolucionó aplastándose un poco por delante, pasando de una forma circular a otra ovalada acumulando la crinolina en la parte de atrás, convirtiéndose en “media crinolina”.

Polisón: Alrededor de 1865, el aumento de volumen de la falda quedo restringido a la parte trasera, siendo fundamental en el vestuario a finales del siglo XIX. El gran bajo de la falda se hizo más corto y se fue alisando por casi toda su superficie quedando solo abultada la parte  trasera. Esta forma se conseguía gracias al polisón. Entre las décadas de 1870 y 1880, durante el Modernismo, surgieron muchas variantes del polisón ya totalmente consolidado. Pasó de moda en 1890, pues desde ese momento las prendas caerán hasta el suelo ya sin artificio alguno.

Espero que esta recopilación con imágenes te haya sido útil para aclarar tus dudas sobre esos aparatosos inventos de la moda.