Me gustaría explicarte sobre mi implicación como Técnica en Maquillaje, Caracterización y Efectos especiales (FX). La forma más simple de definirme es decir que me dedico a la transformación de la imagen, a la metamorfosis de la persona, cambiando su apariencia física.

Para ello utilizo mi creatividad, mi habilidad y me involucro de lleno con el personaje que estoy creando ayudándome de complementos para caracterizar como pelucas, prótesis, postizos y maquillaje especial para caracterización.

Como maquilladora de caracterización es necesario tener una buena base en el mundo del maquillaje convencional enfocado a la belleza para hacer la transición al maquillaje de fantasía y, por último, al maquillaje de caracterización. Esta polivalencia es esencial ya que debo adaptar al personaje mediante maquillaje para que se ciña a las exigencias del guion.

Además  me esfuerzo en perfeccionar el dibujo y la escultura, ya que mi trabajo va desde un bosquejo inicial (dibujo del personaje) hasta los moldes anatómicos faciales o corporales del actor para crear los elementos de caracterización.

Con el maquillaje Efectos especiales (FX) se producen caracterizaciones muy espectaculares, en muchos casos con el uso de prótesis como elemento de caracterización principal para crear infinidad de personajes como un monstruo, un extraterrestre o un animal. Para realizar estas prótesis se deben tener grandes capacidades manuales y conocimientos de materiales y técnicas para un óptimo resultado.

A veces, el guion exige que el personaje presente desde un discreto rejuvenecimiento hasta un gran envejecimiento. Esto lo podemos apreciar en películas o series donde el actor interpreta a un mismo personaje para el que transcurrieron más de 10 años de tiempo fílmico.

Cuando hablamos de caracterización estamos haciendo referencia a la determinación de aquellos atributos peculiares que presenta una persona o una cosa y que por tanto la distingue claramente del resto de su clase.

Hay algunas características esenciales que los enmarcan dentro de una especie dada, y otras tantas son singulares de cada persona. Las características de un objeto, animal o persona, hace alusión a las particularidades que los distinguen de otros objetos o personas y los hace ser quienes son.

Hay personajes que van evolucionando a lo largo de la historia y adaptándose a las exigencias del momento, para llegar a un público que necesita vivenciar sensaciones específicas de la era en que viven. El autor/director querrá poder transmitir a la audiencia auténtico realismo. Aparte de los sonidos, la música, la entonación de la voz, las luces y sombras, etc. La caracterización juega un papel primordial. Por ejemplo,  la caracterización de Drácula tiene distintas versiones con características físicas propias de épocas diferentes, aunque siempre conserva rasgos únicos del personaje como un maquillaje que acentúa su palidez y afilados colmillos en su dentadura. En esta foto se puede ver la evolución del personaje a través de los años.

Sin querer aburrir rozaré ligeramente el tema, no puedo omitirlo, pues me parece muy interesante un poquito de historia. ¿Sabías que en la Grecia Clásica nació el teatro? Seguramente sí, puesto que Grecia es la cuna de la cultura. Lo que tal vez no sepas es la estrecha relación entre Baco (Dios de las fiestas, el exceso y el vino) con el maquillaje y el teatro. En el siglo VI a.C. los atenienses celebraban ritos en honor a Baco (Dioniso), estas celebraciones fueron evolucionando hacia el teatro, que era exclusivo de los hombres atenienses, constituyendo uno de los logros más importantes de la Grecia Clásica.

Los hombres se maquillaban para interpretar a los personajes en sus obras de teatro, personajes que debían aparentar ser mayores; estar envenenados con cicuta; tener heridas de guerra o golpes; ser monstruos o, incluso, parecer mujeres. El maquillaje de caracterización, junto con las máscaras, eran vitales para estas interpretaciones; incluso más, que la iluminación o el vestuario.

Ahora, abandonamos el teatro y la Grecia Clásica y viajamos hasta principios del siglo XX adentrándonos en el periodo del cine mudo que duró desde el año 1895, con la aparición del cinefotógrafo de los hermanos Lumiere, hasta el 1929.

Con las primeras interpretaciones del cine mudo resurge el maquillaje de caracterización y, al carecer de sonido, debía utilizarse este maquillaje para comunicar. Un claro ejemplo es el maquillaje de Charles Chaplin que aumentaba su expresividad para resaltar lo cómico o dramático de sus acciones. Este maquillaje que vemos ha ayudado a destacar el personaje de Charlot con una capa de base blanca que ayuda a exagerar la expresión de sus ojos delineados de negro.

Años después, el maquillaje de caracterización aparece en las películas de terror clásico como he mencionado ya a Drácula, también Frankenstein o la Momia, y en el género fantástico como el Mago de Oz o Eduardo Manos Tijeras, más reciente. El maquillaje de caracterización y el maquillaje FX son primordiales para poder realizar este tipo de películas.

La evolución en la caracterización de estos personajes que han poblado siempre las películas de terror se debe a dos factores concretos: por un lado, la época en la que se enmarca la realización del film (como ya he mencionado más arriba), es muy importante como creadora de pautas y estilos; y por otro lado, la visión del propio director, como generador de un enfoque distinto.

Desde Nosferatu el vampiro (1922) y Frankenstein (1931) no han dejado de hacerse versiones en toda la historia del cine mundial. Basados en el texto original, cada director ha modificado a su personaje dotándolo de características que lo hicieran en ese momento ser “singular” frente al resto. De tal forma que esta caracterización ha tenido su inspiración también en lo que demandaba la sociedad en ese momento y en los cambios sociales que se gestaban. Uno de los ejemplos más claros lo tenemos con la productora inglesa Hammer, de los años cincuenta, que de la mano de Christopher Lee creó hasta la saciedad variaciones de Dráculas, Fránkensteins y Hombres Lobos.

Estas películas no habrían sido posibles  (al menos en aquellos años en los que la animación y creación de personajes por ordenador no era posible) sin la mano de maquilladores que transformaban a una persona en el animal más horrible nunca visto. Por todo ello creo que para analizar los personajes de las películas debe tenerse en cuenta no sólo la psicología, cómo viven, qué dicen, etc., sino también cómo se muestran físicamente al espectador. Esto es así, ya que el primer conocimiento que tiene el espectador de un personaje es a través de su apariencia física. Y ya sabemos por experiencia que los espectadores son capaces de reconocer la maldad o bondad de un personaje, e incluso saber si desempeña un papel relevante tan sólo por su aspecto.

El Cine de Terror es un género cinematográfico que intenta crear sensaciones al espectador como miedo, disgusto u horror. Hablamos de un hecho terrorífico cuando algo rompe la normalidad, como algún personaje, fuerza o evento, de forma malvada.

Este género surgió a comienzos de los años treinta influenciado por el cine expresionista alemán y también debido a unos cambios sociales y económicos como consecuencia de la depresión americana. La influencia ejercida por la estética expresionista de los años veinte ha sido decisiva para el buen desarrollo de este género cinematográfico. El expresionismo inundaba las pantallas cinematográficas de asesinos, vampiros, locos, monstruos, etc. Y el espectador asistía a la contemplación de una imagen distorsionada de la realidad, en la que los decorados, maquillajes e iluminación tuvieron como consecuencia que la ambientación de estas películas fantasmagóricas se basara en el expresionismo.

El Cine Expresionista que se había iniciado en Alemania influyó en la estética cinematográfica americana, de tal modo, que comenzaron a proliferar las películas en las cuales el papel protagonista no está interpretado por el galán de turno, sino por una serie de monstruos salidos de la literatura clásica o bien, de la mente de los directores.

Los Monstruos del Cine de terror han sido siempre feos porque como encarnadores del mal, son antagonistas de la belleza. La caracterización cinematográfica es fundamental para el desarrollo del cine terrorífico, dentro de todo el equipo que trabaja en el rodaje de una película, el equipo de maquillaje es muy importante porque junto con el equipo de vestuario contribuyen a crear la imagen del protagonista y ayudan a recrear el ambiente preciso. Por eso, hay que cuidar muy bien el maquillaje porque el más mínimo error puede restar credibilidad a la criatura y no transmitir las emociones necesarias.

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Barbas falsas, prótesis, máscaras, sangre artificial y maquillajes capaces de añadir o restar años dependen de técnicos de maquillaje y caracterización que solemos convertirnos a menudo en los confidentes de las grandes estrellas.