Cosplay, una forma de vida!!

Antes de empezar a desarrollar el título con el que hemos deseado identificar el post, hablaremos un poquito sobre las características de un cosplayers.

Verdaderamente, para muchas personas el cosplay es una forma de experimentar la vida. Por consiguiente, cuando representan a un personaje ficticio con tanto realismo, escapan de su vida cotidiana para dejar de ser ellos mismos y vivificar al personaje escogido.

Indiscutiblemente, los practicantes de cosplay a menudo interactúan para crear una subcultura centrada en la interpretación de roles.

Hay cosplayers que hacen de este arte su profesión,

dedicándose a ello por completo.

Características de un cosplayer    

En primer lugar, hay que resaltar la pasión que siente por los personajes que interpreta. Por esta razón, si un cosplayer carece de la habilidad para realizar por sí mismo esos extraordinarios diseños de los trajes de su personaje o personajes, sin duda poseerá un interés increible por ellos, pidiendo a un cosmaker que confeccione el traje por él. Así como todo lo que le acompaña (pelucas, maquillajes, props, etc.), y por último una cierta aptitud interpretativa.

Especialmente, la base del cosplay es la pasión por aquellos personajes de los mangas, los cómics, los animes, las películas y los videojuegos que los cosplayers aman. Sobre todo cuando empiezan, los cosplayers interpretan a los personajes que más les impactan.

Luego, están los más afortunados, aquellos que consiguen hacer de su afición una forma de vida y se lo plantean como una carrera bien remunerada. Éstos saben que deben tener en su haber, una variedad de trajes y complementos. Tantos como personajes deseen representar o como el público en general les pidan que muestren.

Sin embargo, hay otros que no llegan a la cumbre del éxito, pero al menos consiguen sacarse algo de dinerillo para pagarse los viajes a las convenciones y sufragar los gastos para realizar más diseños y poder seguir haciendo más personajes.

Un cosplayer interpreta el personaje (ya lo hemos mencionado en otro post), lo vive y siente como él. En los torneos de cosplay no se valora únicamente el aspecto, también se valora y mucho, la interpretación. Esa pasión es lo que mueve a los cosplayers a sentirse dentro del personaje.

Cosplay y fama

Además, hay cosplayers famosos que son contratados como modelos en diversos eventos como presentaciones de videojuegos, estrenos de películas, etc. También pueden tener stands en convenciones donde venden sus propias fotografías, que al mismo tiempo venden online, promocionándose así comercialmente.

En países como Taiwan y China, las cosplayers famosas pueden llegar a ganar hasta 2 millones de dólares anuales, como es el caso de la estadounidense Jessica Nigri.

Eneko, una de las cosplayers profesionales más importantes de Japón, publica en una revista que ella suele ingresar 1 millón de yenes al mes (unos 8.800 €). Y que en la pasada Comiket, uno de los eventos más importantes del país, por su participación ingresó 10 millones de yenes (alrededor de 88.300 €).

Siempre he pensado que son afortunadas aquellas personas que pueden trabajar desempeñando un trabajo con el que disfrutan. Un trabajo que les llene y se sientan realizados. A la inversa de trabajar en algo que no te gusta para poder sobrevivir y muchas veces a duras penas… bueno, que me voy del tema…

En otros continentes también somos guays!!!

No es necesario viajar hasta Asia, aquí en Europa tenemos a Shanoa Nebulaluben (Laura Sánchez), quien desde el 2008 ha sorprendido con cosplay de Star Wars The Old Republic, Mass Effect, Dragon Age, Borderlands y otros títulos.

También está Hekady Cosplay o Jessica Fernandez, es una cosplayer española con más de 10 años de trayectoria en el mundo de los cosplays de videojuegos y gaming.

Jessica Nigri es estadounidense y ha estado haciendo cosplay desde el 2009, donde su cosplay «Sexy Pikachu» que vistió en el San Diego Comic-Con Internacional se volvió viral en Internet. En el 2011 promovió el Gears of War para Microsoft en GameStop, vestida como Anya Stroud, personaje de dicho videojuego.

La carrera de Jessica Nigri es muy amplia y exitosa… evidentemente, hay un largo etc. de personajes que practican cosplay y no todos son mujeres, también hay hombres dedicados a este mundo. 

Prejuicios sobre el Cosplay

Hemos definido el cosplay como un verdadero arte, ya que confeccionar el vestuario, los complementos, el maquillaje, etc. requiere de una gran destreza, así como realizar la interpretación del personaje.

Obviamente, no todo el mundo es famoso, ni todos nadan en la abundancia como el Tío Gilito, algunos no tienen la fortuna de llegar a lo más alto. Eso no es nuevo, de hecho, sucede en el mundo del cine, la música o cualquier otra rama. Muchos, simplemente son aficionados que disfrutan quizás con atuendos más sencillos, asistiendo a las convecciones con el traje del personaje escogido.

Pero el reconocimiento de que hay verdaderas estrellas de cosplay y de que cada vez esta tendencia, movimiento, arte o como cada cual desee definirlo va en aumento es innegable.

Como siempre hay personas que nadan contra corriente y les parece raro  ver a otros, de diferente sexo y edad, vestidos de personajes ficticios. Quizás incluso les resulta molesto o jocoso.

La gente ve bien que en fechas señaladas como Halloween, Fin de Año, carnavales hayan personas disfrazadas para ir a celebrar. Los niños pueden disfrazarse en cualquier momento. Por el contrario, el cosplay no está también visto. No se dan cuenta, tal vez por desconocimiento, que el cosplay es un mundo aparte. Por eso existen los prejuicios, citaré algunos.

Suelen ser inmaduros

Hay quien puede pensar, cuando ven a una persona “disfrazada” que no sea un niño, que es un inmaduro. Pero no es así, el cosplay no es un simple disfraz. Tampoco es solamente un hobby, es una pasión que abarca a tantas edades como podamos imaginar.

Solange Amorim, apodada como «la Tía Sol» por los cosplayers, es una señora brasileña de 50 años que rompe en las redes sociales por sus increíbles transformaciones en personajes de dibujos, series o películas.

Empezó a ser famosa cuando acompañó a su hija de 19 años a un evento de cosplay y un amigo la desafió a transformarse. Solange aceptó el reto, y eligió hábilmente los mejores atuendos. Desde entonces, aprovecha cualquier convención en su ciudad para representar a sus personajes.

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¡No es una cosplayer cualquiera! La Tía Sol ha llegado a ganar premios por sus sorprendentes representaciones en los diferentes eventos de cosplay llevados a cabo en su ciudad.

Debutó por primera vez como: la abuela de Silvestre y Piolín. Las características físicas de esta señora la ayudan a representar a la perfección el Hada Madrina de “Cenicienta” o el Hada Madrina de “Shrek 2”. El fantástico traje de Rita Repulsa, la inolvidable enemiga de los “Power Rangers”, la Abuela Tala de “Vaiana”, Madam Mim de “Merlín” o Muriel de «Coraje, el perro cobarde», Úrsula de la “Sirenita y muchos más.

A Aunty Sun, como se la conoce en estas conveciones le gustaría poder desplazarse y participar en eventos de distintos lugares, pero el precio de los billetes, dice ella, no se lo permite ¡Ojalá logre cumplir su sueño!, porque La Tía Sol es un claro ejemplo de que ser cosplayer no tiene edad.

Necesitan ser el centro de atención

Las personas que aman el cosplay no sufren lo que en términos psiquiátricos se denomina Trastorno histriónico de la personalidad. Éste, es un trastorno que se caracteriza por una búsqueda de atención permanente.

El objetivo principal de una persona histriónica es no pasar inadvertida y causar sensación allá por donde quiera que vaya. Necesita constantemente sentirse importante, pareciendo entonces que pueda tener una sólida autoestima, aunque es mentira, ya que necesita reafirmarla con sus demandas persistentes de atención. Es como los niños que se portan mal, que gritan o que dan pataletas con el único fin de atraer la atención de los adultos.

Los que tienen este prejuicio acerca de los cosplayers están muy equivocados. Yo me considero una persona bastante perfeccionista y cuando realizo un trabajo me gusta hacerlo lo mejor posible ¿A caso un chef con una estrella Michelin no aspira a conseguir otra o a superarse en su siguiente creación culinaria?

Reconocimiento

A todos nos gusta que nos reconozcan el trabajo que hacemos, eso no significa que queramos ser el centro de atención. Si un cosplay confecciona un traje o manda a un cosmarker que se lo haga, es evidente que su deseo es que sea lo más semejante al original, así como los props que complementan su atuendo, su maquillaje, su pelo, etc. Le gustará asistir al evento sintiendo que su look es estupendo.

Los que participan en concursos quieren ganar ¿Y quién no? Rafa Nadal, Fernando Alonso, Will Smith, Brad Pitt, etc. desean ganar sus torneos, competiciones o El premio Óscar ¿Vamos a pensar que el mundo está repleto histriónicos?

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Las personas necesitamos tener objetivos y superarnos para sentirnos realizadas, si no es así, es que somos muy pobres de espíritu y nuestra vida está vacía. Es por ello, que desear lucir nuestro cosplay y aspirar a ser de los mejores o sentirnos orgullosos de nuestra caracterización, disfrutar con otros cosplayer en eventos, etc. no significa que deseemos ser el centro de atención ¡Vayan quitándoselo de la cabeza!

Pensamiento morboso sobre el cosplay

Algunos personajes del mundo cosplay, tanto femeninos como masculinos, son atractivos y resultan sexis.  Muchas mujeres, usan vestuarios con poca ropa, como minifaldas, camisetas con mucho escote, medias largas, altos tacones, etc. También marcan curvas pronunciadas, los hombres se muestran musculosos y exhiben sus cuerpos abiertamente.

Con este vestuario que resalta el atractivo físico de los cosplayers que los exhiben se crean ideas contrapuestas, especialmente en el caso de la mujer. Entre el verdadero sentido de la caracterización del cosplay y el sexo, confundiéndolo con lo que es morboso o como dirían en Japón: Hentai –pervertido- (además, hentai es el nombre que recibe el género del manga y el anime de contenido pornográfico).

Si extrapolamos este pensamiento podríamos llevarlo al mundo de la moda, las estrellas de cine, incluso presentadoras de programas televisivos o bailarin@s, etc. Ser sexi, no es pornográfico, so pena de que tú lo mires con morbo y sea tu mente la retorcida.

Un prejuicio sobre el hombre cosplay

Hay quien opina que los hombres cosplay son homosexuales, esta idea surge de los trajes coloridos, muy adornados o exuberantes. El uso de lentes de contacto, pelucas, zapatos con plataforma y demás. Los hombres que hacen cosplay no son homosexuales necesariamente. Si bien, muchos se consideran metrosexuales, ya que se preocupan por los detalles casi imperceptible de su cuerpo, (cejas, teñirse el cabello, depilarse, etc.), no obligatoriamente sienten atracción sexual por el mismo sexo.

La metrosexualidad no está vinculada a la preferencia sexual: los metrosexuales pueden ser heterosexuales, homosexuales o bisexuales. El hombre metrosexual busca gustarse a sí mismo; por eso, invierte tiempo y dinero en su apariencia estética.

Concluimos diciendo que todos estos prejuicios y otros que puedan tener las personas a las que no les gusta el cosplay están basados en su repulsa hacia esta tendencia y sobre todo a su ignorancia.

Años atrás, tanto el cosplay como los videojuegos no eran algo de moda como ahora.Las convenciones de cosplayers comenzaron el la década de los 70 y es uno de los pocos eventos que lejos de mermar en seguidores, los aumenta. España, especialmente la convención de Madrid, se encuentra dentro de las cinco más prestigiosas del mundo.

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